Valga esto que escribo, con todo mi afecto y aprecio, dedicado a mis amigos de siempre y de toda la vida. Ellos saben quiénes son y yo,…dónde se encuentran.
Forjar una amistad y mantenerla firme e intacta durante toda una vida, muchas veces, nos debe hacer pensar sobre los férreos cimientos que la mantuvieron incólume, es decir, analizar sus causas últimas o buscar el porqué de esa estrecha relación.