ALMERÍA, TIERRA DE CONTRASTES

De un tiempo atrás, los domingos, hago excursiones a lugares distintos de nuestra provincia. Creo que recorrer la geografía almeriense, ver sus variados y pintorescos paisajes, así como visitar sus pueblos es una auténtica gozada. También creo que nuestra provincia disfruta de un entorno natural privilegiado donde el contraste en su paisaje es la nota más destacada: la montaña, con sus cumbres nevadas, el desierto, y el mar y sus costas.

Adentrarse en el valle del Almanzora y reencontrarse con la sierra de Filabres, macizo montañoso de 63 Km de longitud por 24 de anchura, cuya vegetación predominante la conforman bosques de pino carrasco y encinas; palpar la nieve, abundante en temporada invernal, que cubre laderas y páramos; ascender a sus cumbres más destacadas: Calar Alto -2168 m- o Tetica Bacares -2080 m- y, desde allí, en lontananza, otear el paisaje de espectacular belleza, nada tiene que envidiar a otros, paradigmáticos, y de renombre con infraestructuras propias para la práctica del esquí. Son, simple y llanamente, paisajes típicos de alta montaña.

Si desde el valle descrito nos desplazamos al norte de la provincia, nos encontramos con la comarca de los Vélez, cuyo marquesado es el título nobiliario que la reina Juana I de Castilla concedió a D. Pedro Fajardo, en 1507. Sus poblaciones: Vélez-Blanco, Vélez-Rubio, María y Chirivel, próximas al Parque Natural de Sierra de María – Pico María, 2045 m -, con bajas temperaturas invernales, son muy visitadas, por almerienses de otros lugares, por sus nevadas frecuentes y abundante flora formada por encinas, pinares, monte bajo y plantas aromáticas.

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También, en el Puerto de la Ragua, otros dos cerros almerienses: el Chullo- 2611 m- y el Almirez- 2519 m-, próximos a poblaciones como Fiñana, Abrucena y Bayárcal , comunicados por veredas y sendas forestales, son el marco de clásicas rutas de senderismo en la Sierra Nevada almeriense y que, en su orientación sur, sirven de mirador de ese extenso valle verde del río Andarax que dibujan nuestra Alpujarra y sus bellos pueblos blancos: Canjáyar, Ohanes, Padules y Laujar, entre otros. El paisaje formado por bosques de pinos silvestres, robles, castaños, viñedos y monte bajo, junto a la nieve, ahondan más la singular belleza de la panorámica que nuestra Almería nos ofrece.

Descendiendo de las alturas, entre sierra Filabres y Alhamilla, y a 30 Km de la capital, en absoluto contraste con el paisaje montañoso anteriormente mencionado, el único desierto del continente europeo nos lo encontramos en Tabernas y su término municipal. Las escasísimas lluvias torrenciales hacen que su suelo de margas y areniscas sedimentarias no retengan humedad, sufriendo una gran erosión y formando lo que se conoce como paisaje de “badlands”, con flora propia del desierto: taray, retama, palmera, albardín, adelfa, chumbera, pita, etc. Este paisaje desértico de Tabernas, “el Hollywood almeriense”, fue zona de rodaje de películas: “los westerns”, cuyo inicio tuvo lugar a finales de la década de los cincuenta y persistió durante los sesenta y setenta.

Si de las altas cumbres descritas se divisa parte del litoral almeriense, entonces, profundizando en su estudio, nos encontramos, al este, con una costa rectilínea muy bien perfilada y definida en el mapa de nuestra provincia; costa esta llena de encanto por sus playas de finas arenas y, espectacular, por sus abruptos acantilados, que, junto al intenso azul del mar, forman calas de singular atractivo para los visitantes. Se extiende desde Playa Calipso -San Juan de los Terreros-, en Pulpí, hasta cabo de Gata, pasando por las playas de las costas de Cuevas del Almanzora,  Vera, Garrucha, Mojácar, Carboneras y las del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Destacan las poblaciones de Aguamarga, Las Negras, Rodalquilar y San José y playas como las de las poblaciones citadas, así como la de la Isleta del Moro, Genoveses y Mónsul.

Al sur, el Golfo de Almería, de Cabo de Gata a Punta Entinas, y la zona costera de El Ejido (Almerimar), Berja (Balanegra) y Adra (Bolaños), poblaciones y playas estas que con Almería capital y Roquetas de Mar conforman el litoral del llamado poniente almeriense.

Por ello, pues, como disfrutamos, y es un privilegio, de un excelente y suave clima, con temperaturas moderadas y agradables, desde estas líneas invito a que, en nuestro tiempo de ocio, viajemos para conocer y admirar todos y cada uno de los bellos rincones que nuestra provincia ofrece, ¡ah!, y, cómo no, saboreando, a la vez, su rica y variada gastronomía.

Diego Morales Carmona
Diego Morales Carmona

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