ADIÓS AL FILÓSOFO MÁS GRANDE EN ESPAÑOL

El día 7 de agosto, dos días después del deceso de su esposa, fallecía Gustavo Bueno Martínez a la edad de 91 años, habiéndonos regalado un sistema filosófico en español para interpretar el mundo.

Me tomo la libertad, aun siendo ésta una cuestión de otro ámbito más general, nacional, de despedir con alegría, desde este modesto lugar digital, al filósofo Gustavo Bueno Martínez, creador del sistema denominado Materialismo Filosófico, una única y genial originalidad en español desarrollada por él y por la escuela creada a partir de sus enseñanzas: La Escuela de Oviedo.

No voy a describir una vez más ni su vida ni su obra. Hay ya muchos espacios dedicados a ello. Me limito a agradecer a este sabio lo que nos ha regalado con el único interés de interpretar el mundo desde unos parámetros nada oscurantistas, algo extraño en los tiempos que vivimos. Su reto en la vida fue la de desmontar mitos, velos que nos apartan de una clara apreciación de lo que nos rodea, imitando la mirada del basilisco al posar su ojos sobre una realidad, diseccionándola y dando con la clave de las cosas. Dando con el origen de cada idea regresando y progresando hacia el presente. Porque eso nos enseñó: todas las ideas (todas) tienen un origen. Y humano, claro.

basilisco

Es así claramente explicable que no le concedieran el Premio Príncipe de Asturias. Habría sido merecidísimo. Pero se fue forjando muchos enemigos en ese camino de desmitificación de ideas y de desenmascaramiento de intereses de ciertas personas por perseguir unos fines utilizando a la ingenua opinión pública española. Sirva como ejemplo que muy pocos saben todavía que dejó sentadas, por fin, unas categorías políticas claras para clasificar y poder definir de una manera inequívoca las izquierdas y las derechas políticas, para poder sacarlas, así, de esa interesada niebla que rodea todos los manoseados y oscuros conceptos actuales y que se utilizan de una manera totalmente mecánica y arbitraria. A la manera del mantra. Y ya saben: a río revuelto, ganancia de pescadores. Y esa claridad también molestó y molesta a los accionistas de la confusión.

Pero no todo ha sido ocultamiento; el profesor también se dio cuenta de que muchos de sus argumentos comenzaron a calar en los intelectuales y en gente influyente y políticamente desinteresada. Otros utilizaron sus ideas sin nombrarle, algo que no hirió su inexistente vanidad, pues de educar se trataba; los más lo admiraron abiertamente. Los petulantes y los farsantes le temieron.

Ortega y Gasset y otros fueron grandes y lo tenemos bien presente, pero su labor fue casi netamente divulgadora, que no es poco, en esos inicios del siglo XX. Gustavo Bueno y su obra son un proyecto abierto, claro, generador, inconmensurable y tan grandioso e inabarcable como los límites de la mente humana y su proyección futura. Merece un puesto entre los más grandes.

Don Gustavo entró en mi vida como un huracán, allá por el año 1995, tras una conferencia impartida por él durante la que tuve real conciencia de mi total ignorancia y de la manipulación a la que estamos sometidos. Durante esa exposición, al doloroso pero necesario convencimiento de que se es un completo ignorante, siguió un ansia que jamás había sentido por dejarme enseñar a través de sus libros y sus charlas.

Deseo que su desaparición sea la continuación de una formación popular más sólida, valiente y libre de prejuicios, curiosa y orgullosa de su propia lengua y de su Nación.

Gracias, maestro.

http://www.fgbueno.es/

http://www.nodulo.org/ec/

http://www.filosofia.org/rev/bas/

09-08-2016

Manuel Caparrós Perales

Archivero Municipal de Vera

2 comentarios sobre “ADIÓS AL FILÓSOFO MÁS GRANDE EN ESPAÑOL”

  1. Amigo Manolo: yo, como Gabriel, también he disfrutado leyendo tu pensamiento sobre el filósofo Gustavo Bueno. Gracias. Un saludo.

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