REAL HOSPITAL DE SAN AGUSTÍN DE VERA. ORIGEN DE LA ASISTENCIA EN EL LEVANTE ALMERIENSE

De entre las muchas satisfacciones que nos da la existencia de un Archivo Municipal con ricos fondos documentales como es el del Excmo. Ayuntamiento de Vera, se encuentra la producida por los trabajos de investigación fruto del esfuerzo de algunos usuarios interesados por el pasado, que visitan las instalaciones del Archivo, dando buen uso de los servicios que ofrece desde antes del año 1983.

Un buen ejemplo de ello es el espléndido texto de la experimentada enfermera doña María Raquel Lao Ramos, entregado cortésmente al personal archivero para consulta de interesados; fue presentado como trabajo de un curso de especialización de Enfermería cursado en Almería en 2009. Su título: El Hospital de San Agustín de Vera. Origen de la Asistencia en el Levante Almeriense (siglos XVI-XIX).

Copia (3) de 1950 hospital e iglesia encarnación vera ginés ramírez

Leyendo sus páginas se nos ilustra de forma esclarecedora no sólo sobre el origen y la evolución de los hospitales a lo largo de la historia mundial y española, en la provincia de Almería y en el emblemático contexto veratense, sino también sobre la consolidación del Real Hospital de san Agustín de Vera desde su creación en el siglo XVI, datos concretos sobre su organización y funcionamiento (cuentas, colectivo sanitario y su declive), las funciones de la casa-cuna de Vera con todos sus esperanzadores y desalentadores datos sobre los niños expósitos… y un capítulo final sobre la asistencia extra-hospitalaria dirigida a los veratenses más pudientes. Un anexo recoge las necesarias conclusiones, fuentes archivísticas y bibliográficas utilizadas e interesantes imágenes en un anexo final.

La investigación no navega sólo en la superficie de los datos fríos y “objetivos” de la beneficencia, sino que se sumerge en la microhistoria del municipio, en los complejos mecanismos sociales que hicieron posible esta abanderada asistencia hospitalaria: los estamentos o clases sociales implicadas en su fundación y mantenimiento, su actividad diaria, los asistidos (pobrísimos o ‘pobres de solemnidad’), normas y reglamentos de regulación y las causas que originaron su decadencia y desaparición. De esta manera, la cuestión social constituye uno de los indicadores básicos de este trabajo, llegando a demostrarse que la labor desarrollada asistencialmente, desde su dirección a manos de la Iglesia hasta que pasa a las del Estado (Juntas Municipales de Beneficencia y de Caridad), logró suavizar el efecto de las epidemias, la enfermedad y la escasez de recursos sanitarios a que condenaba a los más débiles a una muerte prematura.

macro detalle fueros vera 1494 concontraste

Se citan otros hospitales rurales creados, por lo general, en fechas posteriores, como son los de Albox (1794), Cuevas del Almanzora (1802), Fiñana (principios del s. XVI), Doña María (1792), Tahal (1776), Vélez Rubio (1765), Huércal-Overa (1745) y el Patronato de Curación de enfermos de Laujar (antes de 1693).

La entrada principal del Real Hospital de san Agustín de Vera se ubicaba en la actual plaza del Hospital, en cuya portada muchos vecinos aún recuerdan esculpido un escudo con un águila bicéfala, parecido al del edificio del antiguo Pósito (Calle José Gómez). Por ella misma penetraba con frecuencia el Obispo de la Diócesis o su visitador con el fin de realizar su visita “ad limina apostolorum”, dando detallada relación de sus obligaciones desde el Concilio de Trento: beneficencia, sínodo, visita pastoral y confirmación. Más adelante la visita la realizará la Junta Provincial de Beneficencia.

Aun leyéndose en los Fueros para la Ciudad de Vera (1494, cap. XVI), la necesidad de contar con un Hospital en la Vera Vieja, sólo tenemos constancia documental de la existencia del de san Agustín, construido a partir del año 1520 (de fundación regia), tras terminar de levantar su muralla, habilitándose en él una capilla para culto (Obra Pía de Nuestra Señora del Mar) y sustitutiva de la Iglesia en proceso de construcción (de la Encarnación). Estaba destinado al cuidado de enfermos y niños expósitos. Posteriormente, hasta hoy, la Congregación de las Hijas de la Caridad se instaló y se hizo cargo del Hospital. Ya desde 1780 se documenta el declive de la Institución hasta el cierre de sus puertas, por falta de ayuda económica, a mediados del siglo XIX, ofreciéndose los servicios de su casa-cuna durante algunos años más, bajo el sustento de la Excma. Diputación de Almería.

Ya se documenta desde sus inicios la presencia del mayordomo o administrador, o las noticias sobre los salarios del médico, del cirujano, del enfermero, del sangrador, del barbero y del hospitalero, los reales gastados en ayudas a los pobres por año, las ayudas recibidas, la lista de materiales y objetos que se compraban o recibían (censos y limosnas, legados testamentarios, impuestos, arrendamiento de casas, minutas de realengo…), las visitas del Obispado, etc., habiendo sido Institución protagonista de buena parte de la historia veratense: fluctuaciones demográficas, guerras, desamortizaciones y posteriores transformaciones hasta la creación de los nuevos servicios sociales que lo sustituirán.

Se muestra a continuación para su deleite una de las citas sacadas de un libro de 1737, sobre la ración diaria de los enfermos (AMV, libro 721):

Declárase que según estilo de este hospital, será para la manutención diaria de cada uno de los enfermos de ambos sexos, que entran en él, para su curación, media libra [230 gr] de carne, libra y media de pan, un par de huevos, un cuarto para leña y otro para garbanzos, y especias y más si fuere necesario ración doble, lo mandará el médico, con una disposición se da, y no de otra forma, y en esta conformidad se viene practicando por lo respectivo a los gastos, de alimento, en los demás ocurrentes a ellos, como lavar la ropa, […] mortaxas y demás concurrentes al fin de la curación de estos enfermos y con separación de cada uno, su entrada y salida, consta de los cuadernos presentados, que van por recado estas cuentas haberse gastado en cada uno de los años…

En otros libros se registra, además: tocino, aceite, arroz, chocolate, azúcar, almendras, huevos, vino, fideos, gallinas, patatas, pescado, bizcochos, leche, naranjas, vinagre, legumbres, especias, etc.

Damos nuestra enhorabuena a la autora del trabajo y animamos a otros investigadores a imponerse el también difícil reto de intentar transcribir los libros de recetas del Real Hospital, conservados en el Archivo Municipal de Vera (1767-1815), plagado de remedios medicinales de oscura denominación y escritos por medio de endiabladas abreviaturas. Todo se andará.

Veraldía, octubre de 2009

Manuel Caparrós Perales

Archivero Municipal de Vera

[Una investigación relacionada con la que han leído es la realizada en el año 2012-2013 por Arián Jacinto Alarcón Márquez: Los expósitos de la hijuela de Vera (1736-1901). Máster oficial en Ciencias de la Enfermería. Universidad de Almería]

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