1519. «A MENOS DE UN TIRO DE BALLESTA». INFORME DE FRANCISCO DE CASTILLA SOBRE CÓMO SE HA DE EDIFICAR LA NUEVA CIUDAD DE VERA

1519. Carta de Francisco de Castilla al Rey Carlos I informando de cómo se ha de reedificar Vera y reparar Mojácar tras la destrucción originada por el terremoto de 1518. Leg. 431-1

1518 informe

Muy poderoso Señor:

Vuestra Alteza me mandó por una su cédula que le informase de la necesidad que hay de edificarse la çibdad de Vera e repararse la villa de Muxácar, y si hay necesidad de hacerse sus fortalezas, e de qué manera se deben hacer, e qué cantidad de dineros serán menester para hacer esta obra, e de qué se podrán haber, e si hay en la dicha çibdad e villa renta de propios para ayudar a hacer la dicha obra, e que, asimismo, habida la información de todo la envíe a Vuestra Alteza junto con mi parecer. Y así cumpliendo el mandamiento de Vuestra Alteza yo envío la información de todo, signada y autorizada con Rodrigo de Salas, escribano de cabildo de la çibdad de Vera.

muy poderoso señor

Y cuanto a lo primero digo que conviene al servicio de Vuestra Alteza y a la buena guarda de toda esta tierra comarcana a la çibdad de Vera e villa de Muxácar que se torne a edificar la çibdad de Vera y se repare la villa de Muxácar en esta manera:

Que la çibdad de Vera se edifique en un llano de sobre la Fuente Chica que será menos de un tiro de ballesta de donde solía estar, en el qual llano se haga un circuyto cuadrado de tapias de tierra con su costra de entre ambas partes, cada tapia de grosura de çinco pies, los tres e medio para anchura del andén del adarve, y el pie y medio para el grueso del petril e sus almenas, el cual adarve sea de ocho tapias en alto y más el altura del petril y almenas, y cada cuadro del circuito de ochenta tapias en largo de a ocho pies cada tapia, por el largo con sus ocho torres, las cuatro a las esquinas e las otras cuatro a los costados, encomedio del ladarve, en las dos de las cuales estén la puerta de la çibdad en la una y en la otra su frontera un postigo hacia el mar. Las cuales ocho torres tendrán treynta pis en cuadra con el maçiço de las tapias, y tendrán diez tapias en alto e más su petril y almenas, las cuales torres tendrán sus troneras por el pie e otras sobre la bóveda primera, y otras sobre la postrera donde se pondrán los tiros de pólvora que había en la fortaleza que con pocos más bastarán para todas las troneras que defiendan los traveses del adarve.

vuestra alteza me mandó

Cabrán dentro deste circuito çiento e cuarenta casas para los vecinos que hay para esta çibdad y la iglesia y el audiençia y la casa de cabildo y los hornos necesarios y la plaça convenible para esta vecindad, de lo cual envío a Vuestra Alteza una traza dibuxada.

se edifique en un llano

Son todas las tapias que se han de hacer según esta traza para la çerca y las ocho torres tres mil y doscientas tapias, las gruesas de a cinco pies. A más trescientas e setenta e dos tapias delgadas de a pie e medio para petril y almenas a toda la obra.

sea a menos de un tiro de ballesta

Cuanto a lo segundo que Vuestra Alteza manda que le ynforme de lo que podrá costar esta obra, e habida información con albañiles fieles e sin sospecha de ynterese de la obra, que costará cada tapia de la de a cinco pies en grueso de manos y materiales a toda costa, un ducado; y costará cada tapia de las angostas a çinco reales por razón de la argamasa que lleva de entre ambas partes, también como las más anchas. Hay más de costa, la causa de los çimientos sobre que se ha de armar esta obra a tasación de albañiles mamposteros quinientos ducados. Hay más de costa las diez y seis bóvedas de las ocho torres a quince ducados cada una, que son doscientos y cuarenta ducados, que suma toda la costa del edificación de Vera cuatro mil e çiento e seys ducados (IIIIMCVI ducados).

cuarenta casas

La cual obra así hecha y acabada y poblada de la buena gente que en aquella çibdad solía vivir, sin que se haga en ella castillo ni fortaleza, será muy más fuerte que la que solía haber con su fortaleza que antes tenía, por lo cual será excusado que Vuestra Alteza mande hacer otra fortaleza sino esta çibdad de la manera que aquí va traçada. Y esto cuanto a lo de Vera.

En lo que toca a Muxácar (…)

Cuanto a lo que Vuestra Alteza manda que yo le ynforme si tienen renta de propios esta çibdad de Vera y la villa de Muxácar, tiene la çibdad de Vera un año con otro veynte y çinco o treynta mil maravedís segund; y la villa de Muxácar hasta diez o doce mil maravedís.

Cuanto a lo que Vuestra Alteza manda que yo le ynforme dónde se podrán haber dineros para esta obra, Vuestra Alteza ha pagado hasta ahora diez e ocho mil ducados cada año a quinientos peones que llaman de las cuadrillas, que no aprovechan ni sirven a Vuestra Alteza ni pueden guardar la tierra, según que ya otras veces e informado a Vuestra Alteza, y les daba a tres ducados, que son doce mil ducados cada año de lo que monta la costa de los doscientos peones despedidos por un año suman cuatro mil e ochocientos ducados, con que se pague la costa sobredicha del edificio de Vera y la torre y el reparo de la villa de Muxácar.

Y si de esto no es servido Vuestra Alteza puede mandar echar acrecentados estos cuatro mil e ochocientos e noventa e dos ducados por un año en el servicio del Alfarda de los moriscos del reyno de Granada, entre los otros veynte e dos mil ducados que pagan para la guarda de esta costa, pues ésta es de las principales cosas que para la defensa della y buena guarda debe Vuestra Alteza luego proveer.

Cuanto a lo que Vuestra Alteza manda que yo le ynforme de qué se podrán hacer las casas de los vecinos de la çibdad de Vera según son necesitados, convendría que Vuestra Alteza les mande dar alguna ayuda de costa para hacellas, para la cual ayuda les podrá mandar librar los dineros deste año de las tenencias de las fotalezas caydas, que son más de trescientos mil maravedís, y el año venidero les podrán librar lo mismo, con que les cabrá a cada vecino de los çiento y cuarenta que han de poblar en Vera a IIIM maravedís. Sobran cuarenta mil maravedís para ayudar a las diez casas que cayeron en Muxácar.

Y si Vuestra Alteza manda que a treynta escuderos vecinos de Vera se le paguen treynta lanças de acostamiento, a seys mil maravedís como las que solían tener, y a otros veynte escuderos de Muxácar al respecto, serán muy más provechosas estas cincuenta lanças con ochocientos ducados que monta este acostamiento que ningunos dineros de cuantos Vuestra Alteza paga a la guarda desta costa, y con esto será cosa que la gente desta tierra se detenga sin que se despueble, más y con favor destas lanças vengan otros a poblar en la çibdad de Vera y la villa de Muxácar.

Guarde Nuestro Señor la muy real persona de Vuestra Alteza con acrecentamiento de más reynos y señoríos.

Hecha en la çibdad de Baza a tres días de febrero de MDXIX.

Humilde vasallo y criado de Vuestra Alteza, que sus Reales pies e manos besa. D. Francisco de Castilla.

FRANCISCO DE CASTILLA

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