{"id":2245,"date":"2016-08-18T06:38:23","date_gmt":"2016-08-18T06:38:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/?p=2245"},"modified":"2016-08-18T06:38:23","modified_gmt":"2016-08-18T06:38:23","slug":"concurso-de-relato-corto-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/2016\/08\/18\/concurso-de-relato-corto-2016\/","title":{"rendered":"Concurso de Relato Corto 2016"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\">Se muestran los textos de varios premiados del Concurso de Relato Corto 2016, Mar\u00eda Isabel Alaminos Chica y Juan Mart\u00ednez Jim\u00e9nez<\/p>\n<p class=\"western\"><!--more--><\/p>\n<p class=\"western\"><a href=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/08\/verderones-c.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-2248\" src=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/08\/verderones-c.jpg\" alt=\"verderones c\" width=\"283\" height=\"189\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"western\"><u><b>LA PLAZUELA .<\/b><\/u><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Aquella ma\u00f1ana de primeros de abril, se presentaba clara y amable. El sol vert\u00eda su risue\u00f1o abrazo sobre las paredes de cal y piedra de las casas de la vieja Plazuela del pueblecito blanco de calles empinadas y estrechas, que asomaba su mirada al mar. Don Pipiano estaba de muy buen humor, encaramado sobre la espinosa rama de un frondoso naranjo de verde piel, vestido de novia con sus perfumadas flores de claro azahar. Con su potente canto de Verder\u00f3n experto, Don Pipiano parloteaba con su vecina, Do\u00f1a Canora, que estaba atenta a su nido de cuatro huevos, donde los polluelos no tardar\u00edan en llegar.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">\u00a1 Hermosa ma\u00f1ana, Do\u00f1a Canora. Por fin, nos calienta nuestro querido sol de primavera!<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Es cierto D. Pipiano, parece que el invierno ya nos dej\u00f3. \u00bfY su Sra. Do\u00f1a Pardelina, que tal est\u00e1?<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Muy bien, terminando el nido de este a\u00f1o. \u00bfY el bueno de Picar\u00f3n, su marido?-.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">March\u00f3, muy de ma\u00f1ana, temprano, a recoger semillas por esos campos.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">S\u00ed. Todo parec\u00eda perfecto aquella despejada ma\u00f1ana y hasta los humanos, que poco a poco comenzaban a transitar por la Plazuela, se mostraban como m\u00e1s alegres y contentos, y el rumor de sus voces y risas, campanilleaba por todos los rincones. Don Pipiano tambi\u00e9n estaba feliz. Desde lo alto de su rama ech\u00f3 un vistazo alrededor, abriendo extasiado el pico limpio y de acerado brillo: su hogar estaba bien situado, en aquella vetusta Plazuela, casi rectangular, algo alargada hacia el lado del sol de Levante, donde, hac\u00eda ya muchos a\u00f1os, hab\u00edan enraizado seis encantadores naranjos, siempre con su manto verde, amigos de la luna y del agua. Recordaba, cuando decidi\u00f3 instalarse all\u00ed, con Do\u00f1a Pardelina, tras varios a\u00f1os de infructuosa lucha con la banda de Do\u00f1a Urracona, feroces cuervos de plumaje oscuro, en el p\u00e1ramo de los cipreses de La Colina Negra, donde todas las batallas fueron perdidas, y las sucesivas nidadas destruidas por los crueles cuervos.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">S\u00ed, ten\u00eda que estar contento. La verdad es que Picar\u00f3n, su gran amigo, hab\u00eda tenido una idea genial: Dejar el p\u00e1ramo de La Colina Negra y marchar a vivir con los humanos. \u00a1Al principio parec\u00eda una idea tan descabellada! Los humanos\u2026 enemigos tambi\u00e9n seculares de los Verderones, que los atrapaban con sus redes, destrozaban sus nidos, y en muchas ocasiones, los somet\u00edan a horribles torturas, priv\u00e1ndoles de libertad, encerr\u00e1ndolos en unos min\u00fasculos habit\u00e1culos enrejados, que llamaban jaulas, donde siempre se com\u00eda lo mismo, y todos los d\u00edas eran iguales, terriblemente iguales, un d\u00eda y otro d\u00eda.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Pero ahora todo era distinto. Los \u00e1rboles de la Plazuela, aquellos hermosos naranjos, pertenec\u00edan a los Verderones y nadie les pod\u00eda echar de all\u00ed. Al principio, fue bastante duro, y hubo que enfrentarse a unas cuantas parejas de jilgueros, que se dec\u00edan due\u00f1os de los naranjos \u00a1No contaban con la astucia de los Verderones! Fue relativamente sencillo: una simple alianza con los gorriones, que poblaban los tejados y los agujeros de las paredes, y poco m\u00e1s\u2026 \u00a1Adi\u00f3s jilgueros! <u><b> <\/b><\/u><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Don Pipiano, comenz\u00f3 a aclararse el pico, pues era la hora de sus acostumbrados trinos ma\u00f1aneros, que tanto gustaban a los humanos, cuando Do\u00f1a Canora, su vecina, lanz\u00f3 un terror\u00edfico gorjeo al aire, que eriz\u00f3 las plumas verdosas y amarillas de Don Pipiano.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">&#8211; \u00a1 Pero qu\u00e9 ocurre Do\u00f1a Canora!.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">\u00a1All\u00ed, en el naranjo del Torre\u00f3n! He visto agitarse de un modo muy raro las hojas, puede que haya llegado alg\u00fan intruso.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Don Pipiano dirigi\u00f3 su mirada al naranjo del antiguo Torre\u00f3n, situado hacia el sol de mediod\u00eda, de piedras ennegrecidas, con min\u00fasculas acequias, heridas por el tiempo, donde crec\u00edan milagrosamente, verdes plantas de malvas y margaritas, nacidas del ulular del viento y el trasiego de las abejas, siempre incansables en su b\u00fasqueda del preciado n\u00e9ctar de las flores. Era cierto, las hojas se mov\u00edan de forma sospechosa, pero pod\u00eda ser por el alboroto de algunos de sus amigos, los gorriones, que, como todos los abriles, se encontraban en \u00e9poca de noviazgos, saltando en inveros\u00edmiles cabriolas, propias de sus impetuosas danza de cortejo, para llamar la atenci\u00f3n de sus damas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">De pronto, observando con mayor atenci\u00f3n, Don Pipiano advirti\u00f3 que su vecina no se hab\u00eda equivocado. Lo que se cimbreaba sobre una delgada rama que sobresal\u00eda del naranjo del Torre\u00f3n, no era un gorri\u00f3n, ni tampoco un Verder\u00f3n, era un p\u00e1jaro distinto, que le parec\u00eda familiar, pero diferente a ellos. \u00a1No ten\u00eda derecho a estar all\u00ed, en su Plazuela! Su tama\u00f1o era muy parecido al de Don Pipiano, pero el color de sus plumas era bastante raro, parecido al de las n\u00edsporas antes de madurar en sus alas y del color de la nieve en el pecho. Nunca hab\u00eda visto a nadie igual, tampoco cuando viv\u00eda en el campo, siempre en pendencia con el montaraz chamar\u00edz y con los jilgueros, peleando por las semillas silvestres, bati\u00e9ndose en sonoros trinos por ver quien cantaba mejor y m\u00e1s alto.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Don Pipiano hinch\u00f3 con fiereza su emplumado pecho \u00a1Ahora ver\u00eda aquel extra\u00f1o qui\u00e9n mandaba all\u00ed! \u00a1La Plazuela era de los Verderones, a nadie m\u00e1s le permitir\u00eda construir sus nidos! Solo faltaba que se llenase de p\u00e1jaros de cualquier clase, y llamasen la atenci\u00f3n de los cuervos \u00a1Eso ser\u00eda el fin para los Verderones!<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Con una volada r\u00e1pida y \u00e1gil, Don Pipiano se pos\u00f3 en una rama cercana a la que ocupaba aquel p\u00e1jaro extra\u00f1o.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">\u00bfQui\u00e9n eres, qu\u00e9 haces aqu\u00ed, en la Plazuela de los Verderones? Le pregunt\u00f3.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">El extra\u00f1o contest\u00f3 con un meloso y suave trino, muy despacio, para que Don Pipiano pudiera entenderle.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">&#8211; En realidad, es verdad que no soy de esta tierra. Mis antepasados fueron tra\u00eddos por los humanos hace mucho, much\u00edsimo tiempo, tanto, que se pierde en la memoria. Hasta hace poco, yo tambi\u00e9n viv\u00eda con ellos, como siempre lo hab\u00eda hecho, pues soy de la clase que llaman de los \u201cenjaulados\u201d, habiendo nacido y crecido en una acerada jaula, de blancos y derechos barrotes. No me gustaba mi vida, y me llenaba de tristeza, las pocas veces que pod\u00eda hacerlo, ver c\u00f3mo otros p\u00e1jaros volaban libremente de uno a otro \u00e1rbol, lanzando al viento alegres trinos, jugando y divirti\u00e9ndose con sus amigos \u00a1Parec\u00edan tan felices y alegres!<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">&#8211; Ayer, cuando el sol se ocultaba para iniciar su sue\u00f1o, afilando mi pico, se abri\u00f3 una peque\u00f1a abertura en la jaula, y no sab\u00eda qu\u00e9 hacer. Lleno de miedo y temor, casi aterrorizado, decid\u00ed volar, desconociendo si sabr\u00eda hacerlo, recordando lo que hab\u00eda visto hacer a otros p\u00e1jaros \u00a1La esperanza de vivir libre, fue m\u00e1s fuerte que mi miedo y escap\u00e9! Apenas sab\u00eda volar, pero como pude, alcanc\u00e9 este naranjo, donde he pasado la noche, pero estoy casi desfallecido, pues no se la manera de encontrar comida., y necesito que me ayuden. \u00a1Por favor, t\u00fa eres un p\u00e1jaro como yo, ay\u00fadame!<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">\u00a1No soy como t\u00fa, yo soy un Verder\u00f3n, y esta Plazuela es m\u00eda! Respondi\u00f3, Don Pipiano.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">El p\u00e1jaro extra\u00f1o, cerr\u00f3 pausadamente los ojos. Ya no pod\u00eda m\u00e1s, se hab\u00eda cansado de luchar contra todo y contra todos, estaba vencido, derrotado.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Volver\u00e9 a mi jaula, dijo. A\u00fan debe estar abierta mi jaula y los humanos al menos, me dan de comer\u2026<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">De pronto, Don Pipiano, se sinti\u00f3 mal, como si uno de los aguijones negros y finos que coronaban las pitas de sus campos, le hubiese atravesado el verdoso pecho. \u00bfAcaso no era verdad? S\u00ed, era un p\u00e1jaro como \u00e9l, peque\u00f1o y fr\u00e1gil como \u00e9l, pero triste, d\u00e9bil y sin ninguna esperanza.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Don Pipiano, no sabiendo muy bien lo que hacer, reflexionaba, cuando el alborotado piar de los gorriones de la Plazuela, le puso en alerta \u00a1Hab\u00eda peligro! Algo ten\u00eda que estar ocurriendo, pues se estaba dando la convenida se\u00f1al de alarma. Alz\u00f3 la vista en direcci\u00f3n a donde se pone el sol, y pudo advertir, lleno de terror, que una pareja de azulados cuervos, de aspecto grotesco, se estaba acercando a la Plazuela \u00a1Y era la hora de su desayuno! No hab\u00eda otro remedio que ocultarse, \u00bfPero, qu\u00e9 hac\u00eda con el p\u00e1jaro extra\u00f1o, tan insensato que ni siquiera hab\u00eda advertido el peligro que sobre ellos se cern\u00eda?<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Don Pipiano, con cinco r\u00e1pidos aleteos, seg\u00fan es costumbre entre los Verderones, indic\u00f3 a Amarillo, que as\u00ed determin\u00f3 llamar al p\u00e1jaro extra\u00f1o, que se ocultase, que exist\u00eda un gran peligro, que los can\u00edbales cuervos pod\u00edan detectar su presencia, y decidir que no estar\u00eda nada mal como desayuno.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Amarillo lo mir\u00f3, con sus deca\u00eddos ojos llenos de tristeza y desesperanza, no comprendiendo qu\u00e9 le quer\u00eda decir.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">El veterano Verder\u00f3n cay\u00f3 en la cuenta, de que Amarillo era como un polluelo reci\u00e9n salido del nido, que desconoc\u00eda todo lo que ocurr\u00eda a su alrededor, \u00a1No sab\u00eda nada de nada! Es verdad, pens\u00f3, tengo que ayudarle y ense\u00f1arle todo desde el principio, al igual que hacemos todos los a\u00f1os con los polluelos que llegan al mundo, acariciados por el suave sol de la primavera. \u00a1Ten\u00eda que proteger a Amarillo con todas sus fuerzas, al precio que fuese!<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Amarillo, pues as\u00ed he decidido llamarte, haz todo lo que te diga, y sobre todo no me pierdas de vista ni un momento, grit\u00f3 Don Pipiano y no olvides que tu vida peligra y la m\u00eda tambi\u00e9n.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Amarillo, abri\u00f3 su pico con inmensa alegr\u00eda. Seguir\u00eda a Don Pipiano, sin dudar un solo instante \u00a1Por fin, ten\u00eda un amigo!<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Don Pipiano bati\u00f3 con rapidez sus alas, movi\u00e9ndose en c\u00edrculo sobre los naranjos de la Plazuela, a la vez que con poderosos trinos, llamaba la atenci\u00f3n de todos los pajarillos, poni\u00e9ndoles en alerta:<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">\u00a1Alarma, alarma, los cuervos nos atacan, pronto, pronto\u2026 al refugio del Torre\u00f3n!<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Porque la comunidad de Verderones de la Plazuela, gracias a su alianza con los gorriones y a su sabidur\u00eda, hab\u00edan encontrado una eficaz f\u00f3rmula para escapar de sus enemigos: Por un peque\u00f1o agujero abierto entre dos paramentos del antiguo Torre\u00f3n, hab\u00edan acondicionado una confortable sala, que le serv\u00eda de refugio en los momentos de peligro, poni\u00e9ndolos a resguardo de aquellos que se atreviesen a atacarlos.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Al cabo de un rato, Don Alexis, el viejo gorri\u00f3n trotamundos, lanz\u00f3 al aire un suave chasquido, indicando que el peligro hab\u00eda pasado, que todo volv\u00eda a la normalidad, que los temibles buscadores de pajarillos se hab\u00edan perdido por el horizonte.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Y de esta forma, Amarillo pudo salvarse de la ferocidad de los malvados cuervos. Para mostrar su agradecimiento, hinch\u00f3, rumboso, su blanquecino pecho y comenz\u00f3 a cantar alegremente, y su canto lleg\u00f3 a todos los rincones de la Plazuela, acariciando a las desgastadas losas, la vetusta fuente de tres ca\u00f1uelos y los viejos faroles de las cuatro esquinas. Su timbrado y a la vez c\u00e1lido canto, maravill\u00f3 a todos los Verderones de la Plazuela, y \u00a1Hasta los mism\u00edsimos humanos se deten\u00edan a escucharlo! \u00a1Nadie, jam\u00e1s, hab\u00eda o\u00eddo un canto igual!<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Aquel a\u00f1o, Don Pipiano y Do\u00f1a Pardelina no tuvieron descendencia, pues los huevos no fructificaron, afectados por una tard\u00eda helada de primavera. Pero no estaban tristes, habiendo decidido adoptar a Amarillo, que el sabio Don Alexis, les dijo que era un noble p\u00e1jaro de la estirpe de Los Canarios, muy afamada en el dif\u00edcil arte canoro, los cu\u00e1les proced\u00edan de una tierra, a la vez verdosa y \u00e1rida, toda ella rodeada de un gigantesco mar, mucho m\u00e1s grande que el que se divisaba desde la Plazuela.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Don Pipiano, aprendi\u00f3 muy bien toda aquella lecci\u00f3n., que cambi\u00f3 su forma de ver el mundo y la vida. Pens\u00f3, que ciertamente, la Plazuela no era solo de los Verderones, que todos los pajarillos ten\u00edan derecho a vivir all\u00ed. Y as\u00ed, en muy poco tiempo, volvieron los jilgueros, llegaron pardillos, chamarises, ruise\u00f1ores\u2026, que compart\u00edan con los antiguos moradores, los bonitos recovecos de la Plazuela, el suave rumor de las hojas de los naranjos, mecidos por la suave brisa marinera del cercano mar.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Desde entonces, la Plazuela, es la m\u00e1s hermosa y feliz, del aquel pueblecito blanco, que se retuerce sobre empinadas calles, como queriendo abrazarse unas con otras, en un prolongado lazo de cal y de balcones de azules ventanas, que se engalana en los soleados d\u00edas del est\u00edo, con la dulzura de la m\u00e1s pr\u00edstina de las m\u00fasicas: el jolgorio del trinar de los pajarillos, como Amarillo, que para su felicidad, tuvo muchos amigos, emparentando con una bella Verderona, dando a la Plazuela, los m\u00e1s hermosos y cantores pajarillos, jam\u00e1s conocidos.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Si alguna vez visitas, curioso, aquel pueblecito blanco de empinadas calles, ver\u00e1s una peque\u00f1a plaza, que los humanos llaman \u201cPlazuela del Torre\u00f3n\u201d, pero que todos los pajarillos que all\u00ed viven, verderones, jilgueros, ruise\u00f1ores\u2026, conocen como la \u201cPlazuela de la Igualdad y la Alegr\u00eda\u201d, porque todos se consideran iguales entre ellos, conviviendo en paz, siendo la \u00fanica disputa, la de determinar cual es el mejor y m\u00e1s sonoro trino.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Mar\u00eda Isabel Alaminos Chica<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/08\/jard\u00edn-y-banco.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2247\" src=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/08\/jard\u00edn-y-banco-300x200.jpg\" alt=\"jard\u00edn y banco\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/08\/jard\u00edn-y-banco-300x200.jpg 300w, https:\/\/blog.vera.es\/cultura\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2016\/08\/jard\u00edn-y-banco.jpg 725w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">LA FELICIDAD<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">A\u00fan recuerdo el primer d\u00eda que vimos a Carlos, aquel ni\u00f1o que se acababa de mudar a nuestro barrio.Los primeros d\u00edas apenas lo mir\u00e1bamos, simplemente pas\u00e1bamos por delante de su casa y lo ve\u00edamos sentado en su gran jard\u00edn observando todo cuanto ocurr\u00eda a su alrededor. Nos dimos cuenta de que siempre llevaba una gorra.Al cabo de un par de d\u00edas, lo vimos sin gorra y descubrimos que<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">apenas ten\u00eda pelo. No sab\u00edamos muy bien por qu\u00e9 era as\u00ed.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">Para nuestra sorpresa un d\u00eda que llegamos al instituto lo vimos en la misma clase que mi hermana. Al cabo de dos o tres d\u00edas, mi hermana nos coment\u00f3 que en su clase se comportaban de tal forma que hac\u00edan sentir discriminado a Carlos. Mi hermana siempre andaba diciendo que la lengua era su asignatura preferida, aunque las dem\u00e1s no la desagradaban,tambi\u00e9n nos cont\u00f3 que para Carlos, la E. Art\u00edstica era la mejor de las asignaturas, aunque siempre pintaba ni\u00f1os con mascarillas y ropas azules o ni\u00f1os en camas de hospital.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">Ning\u00fan ni\u00f1o hablaba con \u00e9l y, pese a que \u00e9l intentaba jugar con ellos, siempre lo discriminaban. Un d\u00eda me hart\u00e9 de esta situaci\u00f3n y decid\u00ed pedirle a mi hermana que hablase y que jugase con \u00e9l. Con el paso del tiempo, no solo jugaba con \u00e9l, sino que ven\u00eda a casa a merendar y jugar con nosotros. Mi hermana me dijo que Carlos no llamaba E. Art\u00edstica a esa asignatura sino la \u201c hora de la felicidad\u201d y que ya no pintaba ni\u00f1os con mascarillas y ropas azules o en camas de hospital, sino que pintaba un jard\u00edn con ni\u00f1os jugando o merendando y nos recordaba a nosotros.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">Un d\u00eda que Carlos vino a merendar a casa, tambi\u00e9n vino su madre y nuestra madre la invit\u00f3 a pasar. Mientras nosotros jug\u00e1bamos, ellas se fueron a hablar, no s\u00e9 de qu\u00e9 hablaron, aunque debi\u00f3 de ser duro, porque acabaron con l\u00e1grimas en los ojos. Carlos y mi hermana pasaban mucho tiempo juntos y, aunque ella dijese que no hab\u00eda nada entre ellos, yo estoy convencido de que s\u00ed.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">Unas tres o cuatro semanas despu\u00e9s mi hermana me coment\u00f3 que Carlos llevaba tres d\u00edas sin ir a clase y, lo cierto es que, desde hac\u00eda una semana m\u00e1s \u00f3 menos no lo hab\u00edamos visto sentado en su jard\u00edn con esa sonrisa de oreja a oreja y con esa alegr\u00eda que impregnaba a cualquiera que lo mirase. Decidimos ir con nuestra madre a casa de Carlos para hablar con \u00e9l y darle una sorpresa. Cuando llegamos, su madre nos dijo que pas\u00e1ramos a la salita y all\u00ed vi fotos de Carlos de tres \u00f3 cuatro a\u00f1os con mascarilla y ropa azul y lo que parec\u00eda una cama de hospital, y lo que m\u00e1s me sorprendi\u00f3 fue el poco pelo que ten\u00eda con esa edad. Decid\u00ed entonces preguntarle el porqu\u00e9 de aquellas fotos y nos<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">cont\u00f3 que Carlos padec\u00eda leucemia, una enfermedad muy grave que lleva a la muerte, todos acabamos llorando.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">Al comienzo de la siguiente semana, Carlos volvi\u00f3 al instituto, pero cuando lleg\u00f3 con gorra todos se rieron de \u00e9l porque unos graciosos se la quitaron y vieron que no ten\u00eda pelo. Al ver eso, me sent\u00ed avergonzado por lo que acababa de ocurrir, Carlos se agach\u00f3, cogi\u00f3 su gorra y se la volvi\u00f3 a poner como si nada hubiera pasado. Un ni\u00f1o que padec\u00eda leucemia y sab\u00eda las consecuencias que esto conllevaba lo \u00fanico que hizo fue recoger su gorra.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">Con el paso del tiempo, nuestros lazos de amistad se hicieron cada vez m\u00e1s fuertes. Nada de lo que la gente nos dijese nos importaba, ya que hab\u00edamos encontrado a la persona con mejor coraz\u00f3n del mundo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">Al cabo de seis meses y de muchas meriendas y risas, Carlos dej\u00f3 de ir al instituto. Preocupados, decidimos ir a su casa y su madre nos dijo que Carlos hab\u00eda empeorado y que seg\u00fan los m\u00e9dicos no le quedaba mucho tiempo. Fuimos a visitarlo y como era de esperar, all\u00ed estaba \u00e9l, con esa sonrisa y alegr\u00eda que lo caracterizaban. Nos explic\u00f3 c\u00f3mo estaba la situaci\u00f3n y nos dijo que siempre nos recordar\u00eda. Yo con l\u00e1grimas en los ojos le dije que se iba a curar y podr\u00edamos merendar juntos, igual que antes, pero \u00e9l nos dijo que no pens\u00e1semos en el ma\u00f1ana y que disfrut\u00e1semos de la gente que estaba con nosotros en ese momento. Nos hicimos una foto para no olvidarle jam\u00e1s y al cabo de tres d\u00edas se fue. Su madre nos agradeci\u00f3 todo lo que hab\u00edamos hecho por \u00e9l.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">Desde ese momento no hemos conocido a nadie con tan buen coraz\u00f3n como Carlos, aquel ni\u00f1o que con tan solo trece a\u00f1os nos dio una lecci\u00f3n de esas que se te quedan en el coraz\u00f3n para siempre, y es que pese a su enfermedad, trataba de disfrutar al m\u00e1ximo de su vida y amigos hasta que se fue, para dejarnos un gran recuerdo en el que pensar cuando nos sintamos tristes o pensemos que nuestra vida no es maravillosa.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: Arial,sans-serif\"><span style=\"font-size: medium\">Juan Mart\u00ednez Jim\u00e9nez<\/span><\/span><\/p>\n<p><script>var 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