TIEMPO DE PANDEMIAS. JOAQUÍN CARRILLO Y JOAQUÍN PIERRE. GUITARREROS

Extraemos de Facebook, con el permiso de los autores y agradeciéndoselo enormemente, los textos redactados por el guitarrero Joaquín Carrillo, fruto de sus conversaciones con Joaquín Pierre, del mismo oficio, afición y pasión, en torno a la figura de Antonio de Torres Jurado. Disfruten de ellos.

TIEMPO DE PANDEMIAS, VOL. I

El trágico relato que nuestro cronista, Antonio Sevillano, daba ayer en Diario de Almería, a propósito de la epidemia de “cólera morbo” que diezmó la población de la ciudad hace 135 años (deliberadamente enmarcado en la pandemia que nos toca sufrir ahora), me ha traído el recuerdo de una cita anterior en la que el maestro Joaquín Pierre me desveló ya la existencia de esos hechos aflorados de la investigación que Antonio Sevillano hizo en su día sobre la prensa histórica y que ahora vive una dramática actualidad.

En una de mis últimas visitas al taller de Pierre, justo cuando se estaba debatiendo la necesidad de la cuarentena, me habló de este episodio, simétrico en el tiempo, en el que, como ahora, aquella epidemia detuvo el pulso normal de la ciudad y dejo aparcado un proyecto cultural que había creado una extraordinaria expectación en el ambiente musical guitarrístico…

“Nada menos que la gira de los reputados guitarristas Toboso y Soria, que tenían anunciada hacer en Almería (y publicitada con antelación en Málaga desde el diario de esa ciudad, en 1884), y que se frustró en la fatídica fecha de 1885” -contaba Pierre.

Habíamos iniciado una conversación sobre el guitarrero Antonio de Torres, al que las vicisitudes de estos dos afamados concertistas se enlazaron inevitablemente: los datos que manejó Antonio Sevillano -me dijo Pierre-, involucran directamente al genio de la Cañada en este dúo, para el que había construido dos instrumentos extraordinarios. José Martínez Toboso pulsaba una guitarra de 11 cuerdas mientras que Luis de Soria le acompañaba con otra de 8 cuerdas.

Llegado a este punto lo interrumpí, interpelándole: -¿de 8 cuerdas?-
“Sí, -me dijo-, no hay ningún margen de duda para considerar esto una fantasía de la prensa, los guitarristas ya habían actuado en Málaga y habían sido escuchadas estas dos guitarras, etiquetadas por Torres.

La guitarra de 11 cuerdas ha sido identificada por José Luis Romanillos, biógrafo del guitarrero, aunque transformada en su catálogo. Pero el instrumento de Luis Soria no le ha merecido ni siquiera un comentario a pesar de que conoce y cita en debida forma los trabajos de Antonio Sevillano”.

Volví a casa y dejé a Joaquín Pierre en su taller, trajinando en su viejo torno… mientras, desde el piso alto, Pe, la gata del maestro, soñaba con atrapar vencejos…

Sigo en contacto con Pierre, y fue algunas semanas después del inicio del confinamiento, cuando le volví a preguntar sobre la guitarra pérdida de Luis de Soria: “Volviendo sobre la Torres de 8 cuerdas -le dije-, ¿sería posible una reconstrucción?”…

-Pierre no me contestó.

TIEMPOS DE PANDEMIAS VOL. II

30 de abril 2020

El maestro volvió a llamarme. Esta vez fue una iniciativa suya y pude saber por fin sus intenciones respecto a la guitarra de ocho cuerdas, aparecida en la prensa histórica, pulsada por Luis de Soria y etiquetada por Antonio de Torres Jurado.
Mi intención era provocarle para que la construyera pero tenía en contra lo que pesaría en esta propuesta el saldo negativo de tener detenidos todos los proyectos que había comenzado en la dirección de divulgar la obra del artífice de La Cañada. No lo veía seguro….
Esperaba una disertación sobre el instrumento y, sobre todo, su enfoque para abordar la reconstrucción pero, muy a la contra, me regaló un dilatado prólogo sobre las andanzas de su gata y citó escuetamente la guitarra. Esto fue lo que recuerdo que dijo:
«Yo también me preguntaba en su momento si el atento acecho de la gata se saldaría alguna vez con la caza de alguno de los raudos y evasivos voladores. La distancia de la base de la ventana hasta la ubicación de los nidos, en la junta de dilatación de la casa, dista más de dos metros. Los pájaros están bien seguros. Eso pensaba.
El golpe certero con el que Pe debería abatirlos se estaba forjando en su cerebro depredador, evocándome el diseño de otro envite imposible, la estocada perfecta del personaje creado por Arturo Pérez Reverte (El Maestro de Esgrima), que calibraba así el dilema: el asalto definitivo es aquél que deja al oponente sin capacidad de respuesta alguna, aunque nunca se ejecuta sin que el atacante se haya puesto previamente en posiciones de extrema vulnerabilidad….
Aquí la distancia entre el suelo y la base de la ventana, más de tres metros, avisaba del riesgo….»


Estaba deseando saber sobre la guitarra de Soria, y aguanté estoicamente su relato. Lejos de interrumpirle, me interesé cortésmente en las peripecias de su mascota: … Entonces, ¿Pe no cayó en alguno de sus saltos al patio, intentando cazar? -le dije. «Pues claro que sí, y además una vez delante de mí, doy fe. La de veces que fue al suelo sin que yo lo advirtiera ni lo sé, aunque sería interesante conocerlo para descontarlo de sus siete vidas».
Llegado a este punto y es claro que por asociación de ideas, Pierre se trasladó por fin al tema de la guitarra….»a propósito, ¿te he comentado que estoy analizando un modelo torres de siete cuerdas?»
¿Siete cuerdas? -exclamé desconcertado… ¿pero no me estabas hablando con todo lujo de detalle de un instrumento singular de ocho?
«ah, la ocho cuerdas está ya prácticamente terminada. He resuelto la traza, tengo los moldes y hasta las variaciones posibles del diseño del mástil, el problema va a ser cuando podré armarla…»
Fue entonces cuando le ofrecí mi colaboración, y pactamos una ayuda mutua para intentar armar, al menos, un par de guitarras, intercambiando piezas y datos con este fin…
Pero su cita de un modelo de Torres de siete cuerdas me dejó tan perplejo que decidí emprender por mi cuenta una investigación….

UNA HERRAMIENTA DE COLECCIONISTA PARA EL TALLER «UNPLUGGED» DE JOAQUÍN PIERRE… Y SUS REVELACIONES SOBRE LA GUITARRA DE SIETE CUERDAS

Llegué conduciendo desde El Alquián a Cortijo Grande para visitar al maestro Joaquín Pierre. Serían las 8 de la tarde, deduje, cuando estaba adentrándome ya en su barrio, porque a esa hora sonaban los aplausos que se dedicaban colectivamente a los sanitarios de todo el país. A medida que rebasaba algunas calles, se abría y cerraba el campo de audición desde el que percibía la música de fondo, que a modo de banda sonora, se había añadido tácitamente a este gesto solidario….


De algunas ventanas y cocheras fluía, amplificada, música tradicional, el tema «Resistiré» y hasta marchas militares….
Al detenerme por fin en mi punto de destino, el número 12 de la calle Clavellinas, superpuestas con rotundidad a toda esta algarabía, sonaban las estrofas de «Bella Ciao»….
Hacía un calor sofocante. Todas las ventanas y las puertas exteriores del dúplex estaban abiertas. Subí al piso alto y, rompiendo su costumbre, «Pe», la gata, no bajó esta vez rauda a saludarme. Enseguida vi a Joaquín, preparando la comida de la mascota y a ésta que miraba, compungida, lo que parecía ser una golosina caducada en manos de su dueño.
-«creo que me voy a guardar esto como cebo de pesca», dijo Joaquín mientras buscaba en el frigorífico alguna alternativa a la barrita descompuesta.
Le había traído una sorpresa que anuncié con antelación por medio de un mensaje a su móvil, pero Pierre rehuso verla hasta que nos dirigimos a la planta baja de la casa donde tiene instalado el taller…
Semanas atrás me había pedido que pujase por él en la subasta de eBay United Kingdom por un cepillo manual de carpintero antiguo. Cuando visioné el enlace que me mandó, observe que la pieza tenía el aspecto de una ruina infame, y no fue hasta que la restauró cuando pudo convencerme de su extraordinaria efectividad. La «Record» es una de mis marcas fetiches, una de las cumbres de la producción de herramientas para artesanos en Inglaterra, -dijo Pierre-.
Ya en el taller, antes de abrir el paquete que le acerqué, en el entreacto, mientras glosaba las excelencias del cepillo, alineó el resto de los modelos que ya poseía para dejar sitio al recién llegado, con el entusiasmo de un niño que estuviese pegando a un álbum el último cromo de su colección….
Mientras ajustaba el RECORD 4 1/2 Stay Set, traté de preguntarle por la guitarra Torres de siete cuerdas, cuya existencia o no, me había retado a comprobar. Intenté tocar ese tema, pero cada vez que iniciaba la conversación, me respondía con monosílabos, manipulando hábilmente las piezas del cepillo, mientras murmuraba: «…una obra de arte, irrepetible…»
Por fin fue él mismo, después de testar la capacidad de la pieza restaurada, quién me devolvió la pregunta: «¿Existió alguna vez una guitarra Torres de siete cuerdas?…Pues sí, y la he localizado, sin ningún género de dudas: se encuentra en el Museo de la Música, en Barcelona».
Me quedé sin habla…
¿Es una adquisición reciente? – le pregunté, tratando de reaccionar a la sorpresa-
«No, lleva allí desde la fundación misma del museo, sin que ninguno de los especialistas de la obra de Torres, que han frecuentado esta institución, haya hecho el más mínimo comentario sobre ella: …¡es la guitarra de cartón!»…
-Y siguió:
«La maqueta de acústica que construyó Torres, fue modelada a partir de un instrumento preexistente, de siete cuerdas en el diapasón, como puede advertirse con sólo una ojeada a la pala del instrumento…. ¡Mira si no!»:
Me acercó un sobre, del que sacó tres fotografías bastante nítidas (se las habían proporcionado el equipo de Canal Sur, mientras grababan en el Museo de la Música de Barcelona para el documental «Torres, el genio guitarrero»), que mostraban la guitarra de cartón en su estado actual, y tuve que rendirme a la evidencia: ¡El mástil y el clavijero habían sido desgrosados en su anchura para adaptarlos en proporción a las seis cuerdas, y el alojamiento de la clavija número siete, estaba cegado sin retoques, hasta el punto de poder hacerse visible en el placado ornamental delantero y en el dorso de cedro!…

De vuelta a casa volví a llamarlo (sabía que estaba preparando algo al respecto) y le pregunté:
¿vas a realizar algún estudio sobre tus observaciones?
-«Pues claro, tengo ya todos los datos y la intención de reconstruir el modelo de siete cuerdas en su diseño original, obviando su transformación, como un instrumento singular de la producción de Torres»…
¡Y ahí dejo el reto!…

25-08-2020

Joaquín Carrillo

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